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*EN ESTE SITIO TRATAMOS DE EXPONER LAS LEYES DEL UNIVERSO, SABER COMO RESPETARLAS PARA LOGRAR VIVIR EN ARMONÍA CON ÉL.
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"NO SE QUEDE SOLO CON LAS ENSEÑANZAS TRADICIONALES..."


EL UNIVERSO TODO LO VE, TODO LO ESCUCHA...

martes, 27 de septiembre de 2011

Nuestro cuerpo se expresa ¿sabemos escucharlo? 2/2



RIÑONES:
Los riñones ayudan a mantener  el equilibrio del volumen y la presion de los liquidos corporalesInvolucran emociones y son el canal procesador de agua más importantes, es aquí donde se almacena los temores resultantes de traumas, dañando  la vitalidad de la persona, bloquea su motivación y su entusiasmo.  Cuando el temor se almacena en los riñones, el individuo se hallará incapacitado de manejar situaciones emocionales futuras. Estas afecciones se manifiestan en personas con falta de discernimiento o incapacidad para la toma de decisiones.
INTESTINO:
Delgado: Es  el encargado de transformar los alimentos en nutriente y transmitirlo a las células del organismo. Los trastornos en este, están directamente relacionados con la incapacidad de retener y absorber todo lo bueno que se presenta en su vida, las persónanos que padecen estas afecciones, normalmente tienden a rechazar situaciones, solo por ver los detalles que no les son de su agrado aunque ellos sean mínimos en las situación global.
 Grueso: Las afecciones en este tienen que ver con las personas que le cuestan deshacerse de viejas ideas o creencias que ya no son
Necesarias (estreñimiento) o  rechazan rápidamente los pensamientos que podrían beneficiarlos (diarrea).
Los intestinos nos dan un mensaje claro, aprender a nutrirnos de buenos pensamientos, aceptando las buenas ideas de prosperidad y valoración para nuestra vida, dejando ir todo aquello que ya no nos hace falta en el momento presente.
COLUMNA VERTEBRAL:
La columna vertebral es el eje de nuestra estructura ósea, conductora de nuestro sistema neuronal, ella es el sostén del cuerpo, la encargada de mantenernos erguidos, por consiguiente está vinculada directamente a la voluntad.
Nos da solidez y flexibilidad para realizar nuestras actividades, levantarnos, agacharnos, acostarnos, estirarnos, encogernos, etc. acomoda cada una de sus vertebras acorde a nuestro requerimiento y VOLUNTAD.
A medida que nuestros pensamientos se vuelven mas rígidos , ella va tomando esa rigidez, disminuyendo nuestra flexibilidad, lo cual va limitando nuestros movimientos.
Si observamos a personas que tienen actitudes firmes veremos que mantienen la columna recta, la cabeza erguida y el plexo solar expandido
Podríamos decir” va con la frente en alto”, por el contrario cuando hay una voluntad débil, la columna se curva, los hombros se  cae y la cabeza se inclina hacia el piso en una actitud  de sumisión o derrota.
Las problemas sobre la parte lumbar están relacionados con la seguridad, con el” tener”, con las cosas materiales aquellas que nos dan apoyo, seguridad  y sostén, cuando los miedos a las perdidas o a la escases aparece sintiendo la falta de control es allí donde se manifiesta.
Los problemas sobre la parte alta o cervical están ligados a la inseguridad afectiva, son personas quienes hacer es importante, manifestando su afecto a través del ello, basando así su seguridad. Sintiéndose queridas cuando alguien hace algo por ellos.
Cuando los dolores son persistentes se transforman en la excusa perfecta para no hacerlo todo, esto debido a su propia sobre exigencia en la manera de manifestar afecto. 
CADERA:
Es una articulación fundamental, encargada de mantenernos de pie y en perfecto equilibrio, permitiéndonos caminar o avanzar hacia nuestro objetivo.
Está íntimamente ligada a la energía creativa, su flexibilidad expresa los sentimientos de libertad personal, con lo cual en la etapa de adolescencia comienzan los primeros sentimientos de separación de los padres, la sexualidad, las expectativas, la definición del rumbo a seguir, es donde puede no desarrollarse adecuadamente, en particular cuando se rinde al control de los padres y no se halla la propia dirección.
Los dolores frecuentes, marcan dificultad para decidirse, para pasar a la acción, miedo a comprometerse con algo o alguien donde los resultados pueden ser inciertos, falta de confianza en sí mismo.
El mensaje es claro, confiar en nosotros mismos, siendo flexibles a los cambios, aceptar y decidir sin miedo a los errores, ya que somos los responsables del rumbo de nuestra vida.
PIERNAS:
Son las encargadas de  trasladarnos de llevarnos hacia donde deseamos
Están ligadas a nuestra capacidad  de impulsarnos, avanzar en la vida y en la forma de hacer frente al futuro.
La pierna derecha está en relación con el futuro y la izquierda con el pasado, cuando tenemos dolores en ellas revisemos bien cuales son las causas que no nos permiten avanzar, sea por miedo al futuro  incierto o por algo del pasado que debemos dejar ir.
PIES:
Son el sostén en nuestra vida y los encargados al igual que las piernas de ayudar a trasladarnos. Ellos están en contacto con la tierra y esta representa simbólicamente a nuestra madre.
Los problemas surgidos en ellos, nos marcan que debemos mantenernos arraigados en el “AQUÍ Y AHORA” teniendo confianza en nuestra intuición y la conexión con el universo.


MANOS:
Están íntimamente ligadas al dar y el recibir, cuando existe un problema en ellas, es que algo debemos parar, ya que son encargadas de múltiples labores y es ahí donde identificar la situación entre el Dar y el Recibir.
Estos desequilibrios están ligados a nuestra fuerza de voluntad, o la imponemos o la cedemos, SUPEREGO O  BAJA AUTOESTIMA.
TIROIDES:
 Une el cuerpo con el chakra  laríngeo, está ligado a la voluntad, la capacidad en la toma de decisiones acorde a nuestras necesidades
Cuando las decisiones son del orden de estructuras rígidas, de enojo, broncas, es donde se produce el desequilibrio, trayendo múltiples trastornos, como calcificación en los huesos  e incluso desarrollar artritis.
Todo lo que proviene de la mente rígida.
El TIMO:
Gobierna nuestro sistema inmunológico, es aquí donde se aloja el temor.
El miedo hace que retrocedamos en muchas ocasiones, perdiendo la integridad de la situación (achicarse ante la situación) cuando esto sucede quedamos expuestos a la entrada de virus.
LAS GLÁNDULAS SUPRARRENALES:
Almacenan pena y nos lleva al complejo de víctimas, ¿peleo o me escapo? Siempre creen que hay algo ahí afuera que se va a apoderar de ellos, y los está persiguiendo.
Cuando no están dispuestos a soportar amorosamente una experiencia emocional dolorosa, esa persona reacciona como si el mundo fuera responsable por su experiencia dolorosa, y se olvida de que cada persona es responsable de su propia creación, de su vida.
LA GLÁNDULA PITUITARIA:
Aquí se aloja la pena reprimida, porque al experimentar pena o dolor, puede ser una puerta o un portón hacia una conciencia superior, después de que los juzgamientos de las glándulas inferiores son transmutados.
         Aceptando amorosamente el dolor, esto permite que nosotros experimentemos la dualidad, libera toda la parte del juzgamiento y ayuda a la glándula pituitaria.
         La dualidad representa lo correcto e incorrecto, lo bueno y lo malo, lo positivo o lo negativo, a todo nivel.
Es importante y necesario consultar con los profesionales de la salud, hacer todo tipo de chequeo y estudios, que ayuden a mejorar nuestra salud.
Pero es de gran ayuda, saber en que área nuestro cuerpo se está expresando, para darnos el mensaje de que algo debemos modificar, cuanto más nos conocemos, más fácil es identificar aquello que nos esta dañando, de esa forma seguramente podremos encontrar las respuestas necesarias para revertir las situaciones.                                                                   
Adriana Inés Tantardini, Terapeuta holística vibracional.
 Vibraralto@hotmail.com

meditaciones con los ángeles 27 de septiembre


EL PODER FRENTE AL AMOR


Consejo de los ángeles:
El poder y el amor son como el agua y el aceite: no se pueden mezclar.

Hay demasiados seres humanos que confunden el poder con el amor. Cuando intentamos cambiar la vida de alguien porque creemos amarlo y saber qué es lo mejor para él, no estamos amando, sino dominando. Cuando utilizamos el dinero o la influencia para intentar comprar el amor, lo que obtenemos es servidumbre, no devoción. Por supuesto, hay personas que prefieren ceder el poder a otros y eludir su responsabilidad, porque confían en su capacidad para tomar decisiones. Es algo habitual en muchas relaciones y es posible que aquellos que lo reciben crean sinceramente que actúan conforme al deseo del otro, es decir, que dominar es amar. Pero los ángeles saben que el amor verdadero no busca el poder, sino la felicidad de la persona amada. Cuando amamos de verdad, queremos que el otro descubra su potencial y sea responsable ante sí mismo, no ante nosotros.

¿Tienes o has tenido una relación que implique un juego de poder? ¿Ejerces tu poder sobre alguien? Si es así, ¿por qué? ¿Intentas controlar de alguna forma a la persona que amas? Date cuenta de que no tienes que entregar ni asumir el poder para que te amen.


Meditación de los ángeles:
Soy el compañero y no el director de la persona que amo…
 

lunes, 26 de septiembre de 2011

frase del día



Un hombre no está bien hasta que sea feliz, sano, y próspero; y la felicidad, la salud, y la prosperidad son el resultado de un ajuste armonioso del interior con el exterior del hombre.
James Allen

Nuestro cuerpo se expresa ¿sabemos escucharlo?


Como seres humanos nos manifestamos a través de nuestro cuerpo físico, el cual nos permite movernos en esta realidad, interactuando con el medio que nos rodea durante nuestra estadía en la vida terrena. Este es el templo que aloja nuestra alma, que nos vincula y nos comunica con el exterior, pero que también tiene su voz interior manifestándose a través de cada uno de sus órganos, estando estos ligados íntimamente a nuestros sentimientos y pensamientos, quienes son los responsables de modificar su funcionamiento. Por A. Tantardini
 Si observamos la reacción de nuestro cuerpo ante una emoción de felicidad o alegría notaremos que nuestro plexo solar se expande, nuestra capacidad pulmonar aumenta, teniendo la sensación de expandir nuestro pecho, muy por el contrario ante una emoción o sentimiento de angustia, el pecho se cierra se contrae manifestando una opresión y disminuyendo la capacidad pulmonar.
Los órganos van descifrando nuestro sentir y se expresan acorde a ello.
Dando las señales necesarias y poniéndonos sobre aviso de que algo debemos modificar, solo tenemos que saber escuchar.
 Teniendo en cuenta cual es la relación de cada órgano con nuestros sentimientos, nos será más fácil identificar que nos está ocurriendo y en donde debemos enfocarnos para restablecer el equilibrio.
PULMONES Y VIAS RESPIRATORIAS:
Este órgano de vital importancia está directamente relacionado con el primer contacto de vida, la inspiración y con el último contacto la expiración .Por consiguiente es de donde tomamos la vida al inspirar y la entregamos al exhalar, es dar y recibir rítmicamente en un orden perfecto, manteniendo los dos polos de la dualidad equilibradamente.
La respiración  está relacionada a nuestra libertad, cuando no podemos respirar, es porque en verdad nos cuesta dar el paso  hacia nuestra libertad, por el contrario cuando salimos de una situación de agobio hacemos una inspiración profunda porque hemos exhalado esta situación de nosotros y obtenemos nuestra libertad pudiendo inspirar plenamente. En la respiración distinguimos este proceso.
Contracción  ___________  Relajación
Tomar   _____________         Dar
Contacto   _______________Repudio
 Libertad  ________________Agobio
Las dificultades o las enfermedades respiratorias o pulmonares están íntimamente ligadas a nuestra capacidad de inspirar o tomar la vida tal cual es.
Debemos revisar la comunicación, seguramente tenemos la necesidad de hacernos oír, hay algún área de nuestra vida que está siendo sofocada y debe manifestarse.
CORAZON:
Toda afección o problema nos habla  directamente de nuestros  sentimientos y de la capacidad para expresarlos, a veces  nos  forzamos más allá de los límites emocionales, nos olvidamos de nuestras propias necesidades, en satisfacción de los demás, para sentirnos amados.
Si observamos algunas frases que hacen referencia al corazón, veremos que están vinculadas  a la emotividad o a las situaciones emotivas.
Me salta el corazón de alegría” del susto se paró el corazón”. Se  me  sale el corazón del pecho” lo tengo en la garganta” me oprime el corazón”. Al referirnos a una persona que consideramos sin sentimientos decimos no tiene corazón”.
 Podríamos decir que el corazón es el centro de nuestro ser, de hecho está ubicado en centro de nuestro cuerpo ligeramente inclinado hacia  la izquierda y regido por el hemisferio derecho del cerebro quien gobierna o dirige nuestros sentimientos. Incluso cuando nos señalamos a nosotros mismos ubicamos nuestros dedos sobre El.
Está ligado directamente al  Amor, al igual que los pulmones trabaja rítmicamente, en un latir bitonal, es dar y recibir, un intercambio que mantiene el equilibrio perfecto.
La recomendación es “AMARSE A UNO MISMO”.
ESTOMAGO:
Esta directamente ligado a nuestra capacidad de asimilación de las situaciones o acontecimientos en la vida.
Es la capacidad de aceptar o digerir a una persona o situación. Al padecer una afección estomacal debemos revisar nuestra intolerancia y temor a lo que no es de agrado, la resistencia a las ideas nuevas, dificultad para adaptarnos a algo a alguien que va contra nuestras creencias en sus hábitos y manera de vivir.  La crítica interior interrumpe la comunicación con su corazón, no dando paso a su verdadero sentir.

HIGADO:
Está a cargo de descomponer y de almacenar y reconstruir la materia. Si la vida de una persona se desmorona, y no puede llevar a cabo la tarea de reconstruir, entonces se acumulan  sensaciones de sobrecarga, sobre-exigido, lo cual puede generar bronca, odio y resentimiento. Mucha gente de hecho están sobrecargadas por las circunstancias de sus vidas.
Este órgano nos marca, nuestra capacidad para re hacernos a nosotros mismos, reconstruir y regenerarnos a cada instante, este proceso de reciclaje o transformación necesita de toda la flexibilidad, aceptación a cada circunstancia de la vida, recordemos que nada es estático que todo está en constante movimiento y en ese ir y venir nos vamos regenerando a cada instante.

continuará...

meditaciones con los ángeles 26 de septiembre


LLENAR EL DEPÓSITO ESPIRITUAL


Consejo de los ángeles:
A menudo prestamos más atención al depósito del coche que al nuestro...

Cuando la vida empieza a traquetear y nos sentimos como si no nos quedara gasolina, es posible que haya llegado el momento de llenar el depósito espiritual. Del mismo modo que un coche no puede andar sin gasolina, tampoco nosotros lo podemos hacer si carecemos del combustible necesario. El alma funciona con muchas clases de combustible: el amor, la compasión, el gozo del trabajo o la fe son tan sólo algunas de las cosas que nos llevan de acá para allá en el largo camino de la vida. Y, como el coche, el alma no funciona bien con combustible barato. Cuando la vida parece vacía de sentido, cuando confundimos el bienestar material con el espiritual o negamos nuestra propia naturaleza, el alma sufre. Los ángeles prefieren que alimentemos el alma sólo con el mejor combustible, ese que nos permite reafirmar la vida y realizar actividades que alimentan el espíritu tanto como el cuerpo.

Si tu entusiasmo está bajo o si no tienes ganas de hacer nada, comprueba el nivel de tu depósito espiritual. ¿Tienes sólo medio depósito lleno? ¿Está vacío? ¿Qué tipo de combustible le pones habitualmente? Si es el más barato, es posible que tu alma no esté bien alimentada. Imagínate repostando en la gasolinera de los ángeles, llenando el depósito y haciendo rugir el motor con energías renovadas y con la sensación de tener un objetivo.

Meditación de los ángeles:
Cuidaré mi salud espiritual...

domingo, 25 de septiembre de 2011

frase del día


En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.
                                            Eugenio Trias

El sentido de las crisis


El ego considera que podemos controlar nuestra vida de acuerdo a sus preferencias. En consecuencia, ordenamos nuestros días mediante una serie de hábitos y costumbres, suponiendo que todo se mantendrá igual mientras así lo deseemos.
Cuando sobreviene algún acontecimiento imprevisto, el equilibrio que supimos conseguir se pierde, requiriendo modificaciones que a veces resultan relativamente sencillas de efectuar. Sin embargo, existen circunstancias en que la vida cotidiana se ve alterada de manera drástica, y nos sentimos perdidos, abrumados y desbordados: estamos en crisis.

Existen dos tipos de crisis. Las crisis evolutivas son aquellas por las pasamos todos los seres humanos. Estas son las transiciones esperables de la vida: el nacimiento, la pubertad, el ingreso en la mediana edad o la vejez... Por el contrario, las  crisis circunstanciales son súbitas e inesperadas. Una enfermedad, el divorcio, el fracaso de algún proyecto, la pérdida del trabajo o de un ser querido nos obligan a tomar conciencia de que el ego y nuestra voluntad consciente no controlan al mundo, tal como lo demuestra claramente la crisis internacional actual.

Toda crisis brinda la posibilidad de evolucionar. Cuando un suceso repentino nos obliga a abandonar nuestros hábitos cristalizados, se activa un potencial insospechado. La teoría del caos sostiene que existe un orden subyacente en lo que parece ser caótico y que los sistemas caóticos se caracterizan por una gran capacidad de adaptación al cambio. Lamentablemente, no ocurre lo mismo con los seres humanos y a la mayoría de las personas les resulta sumamente difícil renunciar al orden establecido para adaptarse a la forma aparentemente desorganizada en que suele presentarse lo nuevo.

La capacidad para efectuar los cambios necesarios varía. Algunas personas pueden convertir el plomo en oro y, logran, justamente debido a una crisis, realizar una gran transformación. Otras, en cambio, poseen un talento para la alquimia inversa y convierten al oro potencial en plomo: se instalan en el resentimiento y el rol de víctimas, culpando a otros - su pareja, sus hijos, su mala suerte, la sociedad corrupta o Dios – por las desdichas que les ocurren.

Las crisis revelan aspectos desconocidos de nuestro ser. Tendemos a identificarnos exclusivamente con nuestros deseos conscientes y nos cuesta comprender que todas las circunstancias de nuestra vida son una expresión de las diferentes dimensiones de nuestro ser. Así, cada acontecimiento que nos sucede es algo correcto y apropiado desde una visión espiritual más amplia. Le agrade o no al ego, toda experiencia es absolutamente necesaria para poder evolucionar.

Con frecuencia pasamos por una situación que inicialmente nos parece terrible, pero con el correr del tiempo, descubrimos sus ventajas y beneficios. Por ejemplo, pese a constituir una aparente desgracia, la disolución de una empresa familiar puede liberar a una persona para seguir su camino individual y dedicarse a alguna actividad postergada.

Enfrentado con una situación dolorosa, el ego se enfada y pregunta: “¿Por qué me tiene que suceder esto justo a mí?”, cuando en realidad cabría preguntarnos por qué creemos que deberíamos estar exentos de nuestra cuota personal de dolor. Tenemos la opción de sufrir y lamentarnos por lo que nos sucede o aceptar que el dolor es una parte inevitable de la vida y aprender de cada experiencia.

Una crisis representa tanto un peligro como una oportunidad. El peligro es seguir aferrados a lo conocido; la oportunidad es abrirnos a lo desconocido, descubrir recursos nuevos e ingresar en una etapa de mayor madurez.

Renunciar no es sencillo. Un pollito debe realizar un gran esfuerzo para salir del cascarón, pero si alguna persona se compadeciera del pobre animalito y lo ayudara en su ardua labor, éste no sería  capaz de sobrevivir, ya que su esfuerzo lo fortalece para enfrentar la vida. Lo mismo sucede a nivel humano: las experiencias difíciles nos obligan a salir de la zona de confort  para desarrollar fortaleza y resiliencia.

No hay expansión de conciencia sin dolor. El dolor nos permite crecer y trascender la conciencia infantil, que se rige por el principio del placer  y que cree que todos sus deseos deben ser satisfechos de inmediato.

El budismo sostiene que la causa del sufrimiento es el apego. Generalmente nos adherimos al pasado, a lo que deberíamos dejar atrás. Lo desconocido causa temor porque implica lidiar con la ignorancia, la torpeza y la posibilidad de fracasar. No obstante, el fracaso es una experiencia imprescindible que nos ayuda a madurar y a ser humildes, mientras que el éxito constante nos mantiene en un estado de superficialidad y omnipotencia. Todas las personas sabias han conocido la derrota y han aprendido de ella.

Las crisis conducen a un estado de emergencia emocional. Si bien pueden contribuir a nuestra evolución espiritual, es necesario tolerar las emociones concomitantes. Hay personas que se niegan a vivenciar sus emociones y que realizan una especie de “bypass espiritual”, recurriendo a  la religión o a alguna práctica espiritual para escapar de lo que sienten.

En muchas tradiciones religiosas, el cuerpo ha sido considerado una fuente de impulsos y pasiones peligrosas. Sin embargo, el espíritu no es algo desencarnado que existe en una supuesta nube en el cielo: vive en cada célula de del cuerpo, y la espiritualidad genuina debería  incluirlo y darle la misma importancia que le otorga a las demás dimensiones de nuestro ser.
Tendemos a disociarnos del cuerpo y de su vulnerabilidad. Si bien la función de este mecanismo es protegernos del dolor, el resultado es que también obstruye las vivencias de placer.

Tenemos una serie de creencias negativas respecto de las emociones no placenteras que, por lo general, guardan poca o ninguna relación con la experiencia real. Nos resistimos a vivenciar nuestro miedo, cuando en realidad, esta emoción surge debido a la percepción de que no poseemos los recursos necesarios para enfrentar una situación determinada y nos permite descubrir que hay cualidades que necesitamos desarrollar. Negamos nuestro enojo, que suele encubrir al dolor y nos ayuda a registrar  que nos sentimos frustrados y heridos. Escapamos de nuestra tristeza, creyendo que nos tragará cual agujero negro y reprimimos el deseo de llorar suponiendo que nos derretiremos en un mar de lágrimas. En tal sentido, los tres estados de la materia - sólido, líquido y gaseoso - sirven como metáfora para comprender que las emociones “sólidas” (esto es, contenidas y cristalizadas) necesitan pasar al estado líquido -las lágrimas- para luego evaporarse.

La resistencia genera persistencia, mientras que lo que se procesa cesa o, al menos, se modifica. Cuando nos permitimos sentir una emoción, ésta se transforma -ninguna es permanente, salvo cuando la evitamos-.

La confianza en nuestros recursos y en la sabiduría de la vida nos ayuda a atravesar  las crisis. Cuenta una historia que un viejo campesino sabio vivía en la China con su único hijo y con un caballo que un día escapó. Al enterarse, su vecino se acercó y  le dijo: “¡Qué terrible que hayas perdido a tu caballo!”. El campesino se limitó a responderle: “¿Qué es bueno, qué es malo, quién sabe?”. Pocos días después, el caballo regresó trayendo consigo seis caballos salvajes. El vecino, entusiasmado, le dijo: “¡Qué suerte que tienes ahora al tener tantos caballos!”. El anciano volvió a decirle: “¿Qué es bueno, qué es malo, quién sabe?”. Cuando su hijo intentó montar a uno de los caballos salvajes, se cayó y se quebró una pierna.  Nuevamente se acercó el vecino, diciéndole: “¡Qué mala suerte ha tenido tu hijo al lastimarse de esta forma!” y el campesino repitió: “¿Qué es bueno, qué es malo, quién sabe?”. Una semana más tarde, llegaron los soldados del rey y se llevaron a todos los hombres de la aldea para luchar en la guerra y el único que se salvó de ir al frente de batalla debido a su pierna herida fue el hijo del campesino.
Esta historia muestra que necesitamos aprender a confiar en los procesos y acompañarlos, en lugar de apresurarnos a sacar conclusiones prematuras sin tener noción del cuadro completo.

De alguna u otra forma, fuimos capaces de resolver todos los conflictos que en su momento nos parecieron algo terrible. Sin embargo, cada vez que surge una nueva dificultad, suponemos futuros catastróficos o aterradores que, por lo general, no ocurren. Al respecto, es útil recordar la frase de Mark Twain, el famoso novelista: “Soy un hombre anciano, y he conocido infinidad de problemas, la mayoría de los cuales sólo existieron en mi propia mente”.

Las crisis son iniciaciones potenciales que suelen implicar un final, una pérdida o muerte simbólica. La superación de las crisis requiere la capacidad para la renuncia, cualidad prácticamente inexistente en el ego, que no soporta perder y que recurre a diversas estrategias para preservar el status quo.

Las crisis exigen un sacrificio, palabra que significa convertir algo en sagrado y ofrendarlo. Sacrificarnos y aceptar una pérdida es diferente de la resignación, que tiene un dejo de amargura. No se trata de resignarnos para seguir sufriendo, sino de una entrega que genera la posibilidad de ingresar en lo nuevo.

Por ejemplo, la ruptura de una relación de pareja suele ser una experiencia dolorosa, frente a la cual podemos reaccionar de diversas maneras. Tal vez experimentemos tristeza, ira o la necesidad de echarle la culpa a la otra persona. A veces intentamos vengarnos, lo que nos provee de una falsa sensación de poder. En ocasiones, negamos lo que sentimos, cubriendo nuestro dolor con una máscara de indiferencia para decretar, al igual que el zorro en la fábula de Esopo, que “las uvas estaban verdes”. Aunque el final de una relación puede hacernos creer que hemos fracasado, con el correr del tiempo podremos descubrir que una serie de cualidades personales que habíamos proyectado en la otra persona han pasado a formar parte del repertorio propio.

Muchas veces lo que una persona más teme resulta ser precisamente lo que más le permitirá evolucionar.  Todo final conduce a un nuevo comienzo. Luego de la pérdida de sus hojas durante el otoño, un árbol parece estar muerto, y sólo vemos un tronco y ramas secos. Sin embargo, en su interior ocurren procesos invisibles que le permitirán volver a florecer en la primavera.

Toda persona creativa sabe que, antes de que emerja lo nuevo,  existe un momento  durante el cual no parece ocurrir nada, un período de quietud y vacío imprescindible para que la energía  vuelva  a acumularse en el inconsciente – este es el significado de la expresión “vacío fértil”.

Nuestro nivel de conciencia determina cómo vivenciamos cada situación. No podemos ejercer el control sobre las experiencias que nos ocurren, pero tenemos la posibilidad de elegir cómo responder a ellas.

Existen dos maneras de lidiar con los acontecimientos indeseados. La primera, la más habitual, es el intento de modificar la situación externa. La segunda opción es menos frecuente pero más enriquecedora y consiste en modificar nuestras reacciones, lo cual requiere dedicación y práctica.

Cuando nos liberamos de la obstinación del ego por lograr lo que desea, podremos darnos cuenta de que nuestro ser interior sabe lo que realmente necesitamos y se ocupa de generar las situaciones apropiadas para que logremos evolucionar.

El inconsciente registra patrones, y responde de igual manera frente a un acto simbólico y a un acto “real”. Hay actos simbólicos que podemos realizar para afirmar – hacer firme – la intención de modificar nuestra reactividad frente a los acontecimientos indeseados. Algunos de estos incluyen centrarnos, meditar, realizar actividad física para descargar el estrés, conectar con la naturaleza, llevar un diario personal en el que registremos nuestras reflexiones sobre los procesos que estamos transitando, tomar conciencia de todo lo que tenemos para agradecer y que generalmente damos por sentado, suponiendo que lo merecemos…

La crisis actual refleja la necesidad profunda que tiene la humanidad de realizar un cambio de valores. En lugar de caer en un estado de hipnosis colectiva plagado de creencias negativas, y en vez de suponer que estamos llegando al fin del mundo, precisamos darnos cuenta de que se trata del fin de una etapa, de un cambio de paradigma que nos permitirá desarrollar un nuevo nivel de conciencia. Escribió Joseph Campbell en El Poder del Mito: “En el fondo del abismo surge la voz de la salvación. El momento de negrura es el momento en que está por surgir el verdadero mensaje de transformación. En el momento de mayor oscuridad, surge la luz”. Esto me recuerda la frase de una gran amiga mía, que le fuera transmitida por su abuela: “Tal vez no puedas evitar que las aves del desaliento sobrevuelen tu cabeza, pero no permitas que aniden en ella”.

Si logramos tolerar la agonía que suele producir una crisis, en algún momento surge su resolución, las nubes negras se disipan y el sol vuelve a brillar. En el ínterin, centrarnos exclusivamente en el  momento presente, darle cabida plena a todo lo que sentimos y saber que esto también pasará nos ayudará a atravesar la así llamada noche oscura del alma.



LA SOMBRA. Alicia Schmoller. Editorial Kier.

meditaciones con los ángeles 25 de septiembre

CORRIENTE

Consejo de los ángeles:
“Un filósofo nunca se acostumbra al mundo. Para él, el mundo siempre parece algo irracional, confuso y enigmático. Así, los filósofos y los niños tienen en común una facultad muy importante para la vida”
JOSTEIN GAARDNER, El Mundo de Sofía

Una de las mejores formas de tener una vida plena es continuar asombrándonos por el hecho de estar vivos y aceptar lo corriente como lo que verdaderamente es: un hecho extraordinario. A menudo, lo extraordinario permanece oculto y descubrir lo que de maravilloso se esconde en lo ordinario requiere un conocimiento especial. Cuando recibimos la bendición de una experiencia extraordinaria, la tendencia natural será codiciar más o aventurarse por la senda que seguramente nos brindará grandes experiencias. Pero si permites que los ángeles entren en tu corazón, te mostrarán cómo ver lo ordinario con una mirada nueva, y serás otra vez un niño capaz de encontrar la magia de las cosas.

Si sientes que has perdido la capacidad de asombro, pide a los ángeles que te ayuden a vivir de verdad en el milagro de la naturaleza, la humanidad, el amor, el misterio y la vasta imaginación del Creador.
No necesitarás utilizar las drogas, el alcohol o los productos químicos para cambiar tu forma de mirar tan sólo la voluntad de pedírselo a los ángeles.

Meditación de los ángeles:
No soy tan corriente y mi mundo tiene una visión mágica llena de asombro y del Creador...

sábado, 24 de septiembre de 2011

frase del día


Estar a solas, de vez en cuando, te puede ayudar a retomar las riendas de tu vida...