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sábado, 19 de junio de 2010

REENCARNACIÓN Y CIENCIA

En la sociedad occidental, la teoría de la reencarnación ha sido adoptada por los teósofos, los antropósofos y algunos grupos espiritistas. Aunque a primera vista pudiera parecer que la creencia en la reencarnación es ajena -o incluso incompatible- con la fe cristiana, éste no ha sido siempre el caso ya que los primeros místicos cristianos creían en la reencarnación. Según san Jerónimo, un santo que vivió entre los siglos IV y V, la reencarnación requería una interpretación esotérica que sólo resultaba accesible a la élite eclesiástica.

Orígenes -uno de los más famosos Padres de la Iglesia- fue el pensador más sobresaliente de quienes especularon sobre la existencia de almas que regresan a la Tierra. Todos sus libros, y principalmente el titulado De los primeros principios, escrito en el siglo III, fueron condenados en el Segundo Concilio de Constantinopla, llevado a cabo en el año 553 bajo el patronato del emperador Justinio. El veredicto
sentenciaba: "Si alguien afirmara la fabulosa pre-existencia de las almas y se adhiriese a esa doctrina monstruosa, ¡sea anatema!" Aunque este edicto estableciera la naturaleza herética de la doctrina de la
reencarnación, los estudiosos de la religión encuentran huellas de nociones similares en los escritos de san Agustín, san Gregorio y san Francisco de Asís.
En los tres últimos siglos, el rechazo de la cultura occidental hacia la reencarnación ha encontrado el apoyo manifiesto de la ciencia newtoniana. Así pues, el prejuicio prevalente de nuestro industrializado mundo contemporáneo nos lleva a rechazar toda forma de espiritualidad como algo engañoso y erróneo. De este modo, el mundo parece dividirse entre los que creen firmemente en la reencarnación, los que se muestran neutrales o simplemente indiferentes y los que la rechazan de pleno.

Volvamos ahora a nuestra pregunta original sin olvidar los prejuicios y las creencias con respecto al tema de la reencarnación. ¿Acaso la moderna investigación sobre la conciencia puede proporcionarnos algún dato que contribuya a resolver el problema? En mi opinión, su principal contribución consiste en permitirnos comprender que no resulta útil ni correcto plantear el tema de la reencarnación como una simple "creencia". Pero expliquémonos con más detenimiento.
 La doctrina de la reencarnación no constituye una mera creencia sino que supone, por el contrario, el resultado de tratar de encontrar un marco conceptual adecuado en el que encuadrar observaciones y experiencias muy concretas y específicas relacionadas con vidas anteriores. Cualquier investigador serio familiarizado con los estados no ordinarios de conciencia puede constatar sin muchas dificultades la
existencia de este tipo de experiencias. Pero, como siempre ocurre en cualquier investigación científica, la experiencia puede ser interpretada de muy diversas maneras. Después de todo, la teoría de la gravedad no es lo mismo que la gravedad. Desde este punto de vista, aunque no podamos negar que los objetos caen porque no nos agrada la teoría de la gravedad, seguimos negándonos, sin embargo, a considerar siquiera la posible existencia de experiencias relativas a vidas anteriores porque nos desagrada la doctrina de la reencarnación.

Existen datos manifiestos sobre el tema de la reencarnación. Sabemos por ejemplo que, en estados no ordinarios de conciencia, suelen tener lugar -de manera espontánea y al margen de cualquier programación o
conocimiento previo sobre el tema- experiencias relacionadas con vidas anteriores. En la mayor parte de los casos, estas experiencias nos proporcionan una información exacta y minuciosa sobre épocas pasadas que puede ser sometida a una verificación objetiva. Por otra parte, la práctica clínica también indica que numerosos problemas emocionales no parecen originarse en la vida presente sino en experiencias acaecidas
en vidas anteriores y que, por consiguiente, los síntomas que acompañan esos desórdenes se alivian o desaparecen completamente después de revivir las experiencias subyacentes de vidas anteriores.

Por último, la investigación de Ian Stevenson con niños que pretendían recordar acontecimientos de sus vidas anteriores también nos proporciona una evidencia insoslayable sobre la importancia de esta área de estudio. La creencia de que la conciencia individual sobreviene a la muerte del cuerpo físico constituye una posible explicación de este tipo de experiencias. Sin embargo, cometeríamos un grave error si considerásemos que es posible hablar de "pruebas" concluyentes. Debemos recordar que la ciencia nunca "demuestra" nada sino que tan sólo se limita a "aprobar" o "refutar" las teoríasexistentes.

Tomado del libro "La mente holotrópica" de Stanislav Grof